lunes, 5 de septiembre de 2016

LA ANOREXIA

La anorexia es cada vez más una enfermedad presente y amenazadora en la sociedad. El rol que cumplen los medios de comunicación en la difusión de ideales de belleza, tanto como prácticas culturales que marcan ciertos patrones relacionados al comportamiento social y a los estándares de belleza, pueden jugar un papel importante en la manifestación de anorexia. 

El incremento de casos de trastornos de alimentación en el mundo alarma más a investigadores de diversas disciplinas sociales. La comunicación social permite estudiar este fenómeno a partir de la cultura. La cultura como productor de significados plasma ciertas representaciones en la sociedad en cuanto a la mujer y a los estándares de belleza, ocasionando en muchos casos que se manifieste de esa manera trastornos de alimentación, tales como la anorexia y la bulimia.

Hoy en día vivimos en una sociedad en la cual la apariencia es fundamental y los estándares de belleza se encuentran muy bien marcados, provocando de esta manera que muchas mujeres no puedan evitar sentirse presionadas por cumplir estos estándares, exponiéndose como consecuencia a enfermedades de trastornos de alimentación.

Sin duda alguna, la anorexia es cada vez un tema más en la investigación a nivel mundial tanto como nacional, debido a que cada vez y con mayor frecuencia se puede ver un incremento de afectadas (os) alrededor del mundo.

Para comprender la relación de los medios de comunicación y la cultura en la manifestación de anorexia es fundamental revisar algunos autores que nos permitan comprender su visión en cuanto al rol de los medios de comunicación en la sociedad, y el estudio de la cultura y las prácticas sociales relacionadas al accionar social. Por otro lado es importante revisar la constante evolución de los estándares de belleza planteados a través de la historia, tanto como el desarrollo histórico de la enfermedad.



Asimismo, dentro de los subespacios también se manifiesta una constante lucha simbólica. Esto se denomina a la lucha de los distintos capitales que se encuentran dentro de los subespacios con el fin de conseguir una mejor-posición social.

Finalmente violencia simbólica está presente en nuestra sociedad a través de la cotidianidad, muchas veces pasando desapercibida en la misma, es por ella que Bourdieu señala que "no es posible entenderla sin descartar la oposición entre coerción y consentimiento, imposición externa e impulso interno". (BOURDIEU 1995:123).

Con todo esto podemos decir que la violencia simbólica es ejercida en consentimiento, sin estar conscientes de la violencia que esto significa, es decir el agente social está sometido a seguir normas, reglas y conductas ya establecidas por la sociedad.
. Es de esta manera que la violencia simbólica se relaciona netamente con el habitus, también planteado por Bourdieu: "Las disposiciones de los habitus son el verdadero principio de los actos tácticos del conocimiento y reconocimiento de la frontera mágica de los dominantes y los dominados, que la magia del poder simbólico, que actúa como 
4. Estándares de belleza en la historia

Para comprender el verdadero impacto de los trastornos alimenticios en la sociedad, tanto como su origen y sus consecuencias, es importante comprender cuales han sido los estándares de belleza planteados en la sociedad a través de la historia, que han permitido originar determinadas conductas ligadas a la necesidad de cumplir con estos patrones de belleza establecidos.


Es recién en el siglo XX que los medios de comunicación juegan un papel importante, relacionado con la difusión de estándares de belleza. "Las mujeres perdieron el talle de avispa y fueron adquiriendo el cuerpo de lagartija, a fuerza de las dietas y ejercicio, a manera de artistas de cine" (URIBE 2007:75).

Finalmente en el siglo XXI, el cuerpo se ha terminado de consolidar como sinónimo de éxito en este mundo industrializado, donde absolutamente todo se mueve al son de la economía. El cuerpo y la delgadez se han establecido como sinónimo de belleza, "Los países de Occidente han moldeado los cuerpos de acuerdo a cada época, por ejemplo, con el implemento de cárceles, escuelas e industrias, se ha educado al cuerpo para poder responder a las necesidades del nuevo mundo industrializado" (HEREDIA 2009:40).

5. Belleza: Éxito económico y social

Un cuerpo esbelto y delgado hoy en día es sinónimo de éxito y productividad, porque este puede ser utilizado para fines económicos, por otro lado, una figura delgada es siempre una carta de presentación para conseguir empleos y estatus social.

Es importante comprender que la belleza siempre ha estado relacionada con un éxito social y cultural, es por eso que siempre ha sido aceptado socialmente. El impacto social es indudablemente un factor que le da aún más fuerza a estos estándares de belleza, puesto a que son aceptados por la sociedad, en búsqueda de una mejor calidad de vida. "Es preciso no olvidar que la estética popular es una estética dominada, que incesadamente está obligada a definirse en relación a con las estéticas dominantes" (BORDIEU 1988: 38).

Sin duda alguna el culto a la belleza, especialmente a la delgadez trae consigo un importante impacto económico que se encuentra directamente ligado a los sistemas de dominación. Está netamente relacionado con el mundo de la moda, y del consumismo, ya que las mujeres comprarán lo necesario para poder acercarse cada vez más a los patrones de perfección y belleza.

Por otro lado los medios de comunicación, en revistas, medios televisivos, cine, publicidad, reproducen estos ideales de belleza. "Los medios trasladan a los consumidores, discursos y valores que responden a los intereses de los sectores sociales que los controlan y financian". (URIBE 2007: 80).

No cabe duda de que este impacto social, cultural y económico se va a ver afectado en la forma de concebir la alimentación en la sociedad, es decir, en la cultura de la alimentación. "La valoración de la comida no es algo nuevo, a lo largo de la historia se ha se han constado variaciones en cuanto a la alimentación y su uso, de las diferentes civilizaciones que han existido" (LÓPEZ y SALLÉS 2005:62).

Finalmente esta forma de concebir la cultura de la alimentación nos va a llevar a comprender el surgimiento de trastornos de alimentación y cómo es que estos operan en nuestra sociedad.

6. La anorexia en la historia

Una primera aproximación a la anorexia la definen como algo muy simple: "Los trastornos alimenticios son intentos de controlar algo básico en uno mismo, la necesidad de comer, a veces con la idea de obtener la forma corporal perfecta". (GREENSPON 2004: 96).

El término anorexia proviene del siglo pasado, y surgió con el fin de descubrir el porqué del rechazo a la alimentación y estuvo primeramente relacionada con una enfermedad orgánica. Se ha estudiado la historia de la anorexia desde hace muchos años a través de la historia y ha sido complejo identificar cuando ha sido el origen de la enfermedad.

El primer caso reconocido (GREENSPON 2004) está ligado a la joven Friderada von

Treuchtlingen en el año 895, quien se rehusaba a la ingesta de alimentos. Posteriormente en el siglo XIII la princesa Margarita de Hungría fue internada en un convento para dedicarse a la vida religiosa, sin embargo ahí se dedicó al ayuno obteniendo después una conducta compulsiva. Finalmente el caso de Santa Catalina de Sienna, y su rechazo a la comida desde la infancia, la clasifican como un caso de anorexia importante a través de la historia.

En 1689 la anorexia era definida como una condición que se manifestaba a partir de la tristeza y la ansiedad, y se considera que las descripciones de esta condición en aquella época coinciden plenamente con la descripción de la enfermedad hoy en día.

En 1860 la enfermedad fue estudiada a profundidad, y explicada con detalle a través de la publicación "Nota sobre una forma de delirio hipocondríaco y caracterizado principalmente por el rechazo alimentario", escrita por el Doctor francés Luís Víctor Marcé, quién posteriormente denominó la enfermedad como anorexia nerviosa (GREENSPON 2004).

7. La anorexia hoy

Hoy en día la anorexia nerviosa es clasificada como una enfermedad psiquiátrica relacionada al deseo constante de bajar de peso, a un temor exagerado a engordar, acompañada de una extrema pérdida de apetito.

Las personas que padecen de anorexia nerviosa, sufren de distorsión de la imagen corporal caracterizándose también por el deseo de mantener tallas y peso siempre por debajo de lo normal. En el caso de las mujeres, la ausencia de la menstruación, o también denominada amenorrea, significa un factor importante relacionado con la manifestación de anorexia.

En el mundo, alrededor de 70 millones de personas padecen trastornos alimenticios según la organización oficial de trastornos de alimentación mundial. Hoy ya se tiene incluso una clasificación mundial de la anorexia.

El primer tipo se llama restrictiva, relacionada únicamente a la ausencia de la ingesta de alimentos, es decir al consumo calórico diario muy por lo bajo de lo normal. Por otro lado, está la anorexia purgativa, reconocida como un segundo tipo relacionado de igual manera a la ausencia de ingesta de alimentos, pero también acompañado de la posterior provocación del vómito, es decir, el bajo consumo calórico diario es también eliminado por el vómito, provocando un daño mucho más significativo en la persona que padece la enfermedad, debido al desgaste físico que implica el vómito constante.

Esta clase de anorexia también puede caracterizarse por el consumo de laxantes, purgantes, enemas, y diuréticos en exceso con el fin de adelgazar. En ambas clasificaciones de la enfermedad las pacientes niegan padecer alguna clase de trastorno alimenticio, debido a que consideran que su comportamiento es normal, debido a esto en la mayoría de los casos las pacientes se niegan a recibir tratamiento para combatir la enfermedad.

8. Factores que manifiestan anorexia

Es importante comprender que la manifestación de trastornos alimenticios se debe a variados factores, que operan de distinta manera. Se consideran tres factores que pueden ser causantes de la manifestación de trastornos alimenticios.

El papel que juega la autoestima en este punto es fundamental, porque es este el factor que moldeará la personalidad del individuo, convirtiéndola o no en una persona vulnerable o no a padecer trastornos de conducta alimentaria, "Una autoestima baja provoca que los trastornos alimenticios afecten  prioritariamente a las niñas, porque según parece, su percepción está más orientada a los valores relacionales más que hacia los valores" (STREIGEL MOORE y COL en LÓPEZ 2006: 32).

El rol de la familia en la manifestación de trastornos alimenticios es fundamental, debido a que muchas veces se puede deber a la disfunción familiar en la que está inmersa la paciente. Esto se debe a que una familia disfuncional, puede generar inestabilidad emocional, convirtiendo de esta manera en una persona vulnerable a verse afectada por una enfermedad de conducta alimentaria. "En las familias de pacientes anoréxicos, tiende a haber más casos de depresión, alcoholismo, y trastornos del comportamiento alimentario. Ciertos errores educativos, cierta conflictividad en sus relaciones, cierta confusión en la delimitación de las funciones de cada uno puede predisponer a la anorexia nerviosa" (LÓPEZ 2006: 38)

Finalmente el papel sociocultural es de gran importancia porque definirá algunas actividades de riesgo, como también reproducirá un modelo social, que se va a ver transmitido a través de los medios de comunicación.

Es importante mencionar que el papel socio cultural es fundamental, porque es a partir de este mismo que se manifiestan las presiones sociales por cumplir con los determinados estándares de belleza y éxito. "La actual difusión de los trastornos de alimentación no puede entenderse sin tomar en consideración los factores sociales y culturales que las explican. Sin ellos seguramente no existiría tal epidemia" (TORO 1996 en LÓPEZ 2006: 40).

Conclusión

El problema de los trastornos de alimentación ha estado presente en nuestra sociedad desde hace mucho tiempo atrás. Si bien no se puede determinar precisamente su origen, se puede decir que siempre ha estado ligado a la estética corporal, al perfeccionismo y a la obsesión por conseguir cumplir con un estándar de belleza planteado socialmente.

Podemos ver como el papel de la delgadez en la sociedad ha ido evolucionando y modificándose a través de la historia, siempre de la mano de la moda, y de las clases sociales que plasman los estereotipos de sociedad perfecta. Podemos decir entonces, que a conveniencia de las élites, de los poderes económicos, y sociales, a través de una denominada hegemonía, se han planteado en la sociedad los patrones de éxito y belleza.

Estos patrones y estándares de belleza, han sido reproducidos a través de los medios de comunicación, influenciando a mujeres en todo el mundo, especialmente a aquellas más vulnerables, manifestando en muchos casos enfermedades de trastornos de alimentación.

La influencia de los medios ha sido estudiada desde ya muchos años atrás, comenzando por la teoría de la aguja hipodérmica que nos plantea la capacidad de los medios de condicionar el accionar social a través de la reproducción de mensajes a través de los medios.

Por otro lado podemos decir que la cultura y las prácticas culturales, han sido también quienes han reproducido los patrones de belleza establecidos en la sociedad. Esto a partir de un habitus, donde el comportamiento social ya es condicionado desde una temprana edad. La constante busca y lucha por obtener distintos capitales también juega un rol importante como también la violencia simbólica a la que se encuentran expuestas las mujeres si no están a la altura de los patrones de belleza planteados en la sociedad. 

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