La anorexia es cada vez más una enfermedad presente y amenazadora en la sociedad. El rol que cumplen los medios de comunicación en la difusión de ideales de belleza, tanto como prácticas culturales que marcan ciertos patrones relacionados al comportamiento social y a los estándares de belleza, pueden jugar un papel importante en la manifestación de anorexia.
El incremento de casos
de trastornos de alimentación en el mundo alarma más a investigadores
de diversas disciplinas sociales. La comunicación social permite
estudiar este fenómeno a partir de la cultura. La cultura como
productor de significados plasma ciertas representaciones en la
sociedad en cuanto a la mujer y a los estándares de belleza, ocasionando
en muchos casos que se manifieste de esa manera trastornos de
alimentación, tales como la anorexia y la bulimia.
Hoy
en día vivimos en una sociedad en la cual la apariencia es
fundamental y los estándares de belleza se encuentran muy bien
marcados, provocando de esta manera que muchas mujeres no puedan evitar
sentirse presionadas por cumplir estos estándares, exponiéndose como
consecuencia a enfermedades de trastornos de alimentación.
Sin
duda alguna, la anorexia es cada vez un tema más en la investigación a
nivel mundial tanto como nacional, debido a que cada vez y con mayor
frecuencia se puede ver un incremento de afectadas (os) alrededor del
mundo.
Para
comprender la relación de los medios de comunicación y la cultura en
la manifestación de anorexia es fundamental revisar algunos autores
que nos permitan comprender su visión en cuanto al rol de los medios de
comunicación en la sociedad, y el estudio de la cultura y las
prácticas sociales relacionadas al accionar social. Por otro lado es
importante revisar la constante evolución de los estándares de belleza
planteados a través de la historia, tanto como el desarrollo
histórico de la enfermedad.
Asimismo,
dentro de los subespacios también se manifiesta una constante lucha
simbólica. Esto se denomina a la lucha de los distintos capitales que
se encuentran dentro de los subespacios con el fin de conseguir una
mejor-posición social.
Finalmente
violencia simbólica está presente en nuestra sociedad a través de la
cotidianidad, muchas veces pasando desapercibida en la misma, es por
ella que Bourdieu señala que "no es posible entenderla sin descartar
la oposición entre coerción y consentimiento, imposición externa e
impulso interno". (BOURDIEU 1995:123).
Con
todo esto podemos decir que la violencia simbólica es ejercida en
consentimiento, sin estar conscientes de la violencia que esto
significa, es decir el agente social está sometido a seguir normas,
reglas y conductas ya establecidas por la sociedad.
. Es
de esta manera que la violencia simbólica se relaciona netamente con
el habitus, también planteado por Bourdieu: "Las disposiciones de los
habitus son el verdadero principio de los actos tácticos del
conocimiento y reconocimiento de la frontera mágica de los dominantes y
los dominados, que la magia del poder simbólico, que actúa como
4. Estándares de belleza en la historia
Para
comprender el verdadero impacto de los trastornos alimenticios en la
sociedad, tanto como su origen y sus consecuencias, es importante
comprender cuales han sido los estándares de belleza planteados en la
sociedad a través de la historia, que han permitido originar
determinadas conductas ligadas a la necesidad de cumplir con estos
patrones de belleza establecidos.
Es
recién en el siglo XX que los medios de comunicación juegan un papel
importante, relacionado con la difusión de estándares de belleza. "Las
mujeres perdieron el talle de avispa y fueron adquiriendo el cuerpo
de lagartija, a fuerza de las dietas y ejercicio, a manera de artistas
de cine" (URIBE 2007:75).
Finalmente
en el siglo XXI, el cuerpo se ha terminado de consolidar como
sinónimo de éxito en este mundo industrializado, donde absolutamente
todo se mueve al son de la economía. El cuerpo y la delgadez se han
establecido como sinónimo de belleza, "Los países de Occidente han
moldeado los cuerpos de acuerdo a cada época, por ejemplo, con el
implemento de cárceles, escuelas e industrias, se ha educado al cuerpo
para poder responder a las necesidades del nuevo mundo
industrializado" (HEREDIA 2009:40).
5. Belleza: Éxito económico y social
Un
cuerpo esbelto y delgado hoy en día es sinónimo de éxito y
productividad, porque este puede ser utilizado para fines económicos,
por otro lado, una figura delgada es siempre una carta de presentación
para conseguir empleos y estatus social.
Es
importante comprender que la belleza siempre ha estado relacionada
con un éxito social y cultural, es por eso que siempre ha sido
aceptado socialmente. El impacto social es indudablemente un factor que
le da aún más fuerza a estos estándares de belleza, puesto a que son
aceptados por la sociedad, en búsqueda de una mejor calidad de vida.
"Es preciso no olvidar que la estética popular es una estética
dominada, que incesadamente está obligada a definirse en relación a
con las estéticas dominantes" (BORDIEU 1988: 38).
Sin
duda alguna el culto a la belleza, especialmente a la delgadez trae
consigo un importante impacto económico que se encuentra directamente
ligado a los sistemas de dominación. Está netamente relacionado con el
mundo de la moda, y del consumismo, ya que las mujeres comprarán lo
necesario para poder acercarse cada vez más a los patrones de perfección
y belleza.
Por
otro lado los medios de comunicación, en revistas, medios
televisivos, cine, publicidad, reproducen estos ideales de belleza.
"Los medios trasladan a los consumidores, discursos y valores que
responden a los intereses de los sectores sociales que los controlan y
financian". (URIBE 2007: 80).
No
cabe duda de que este impacto social, cultural y económico se va a
ver afectado en la forma de concebir la alimentación en la sociedad,
es decir, en la cultura de la alimentación. "La valoración de la
comida no es algo nuevo, a lo largo de la historia se ha se han constado
variaciones en cuanto a la alimentación y su uso, de las diferentes
civilizaciones que han existido" (LÓPEZ y SALLÉS 2005:62).
Finalmente
esta forma de concebir la cultura de la alimentación nos va a llevar a
comprender el surgimiento de trastornos de alimentación y cómo es que
estos operan en nuestra sociedad.
6. La anorexia en la historia
Una
primera aproximación a la anorexia la definen como algo muy simple:
"Los trastornos alimenticios son intentos de controlar algo básico en
uno mismo, la necesidad de comer, a veces con la idea de obtener la
forma corporal perfecta". (GREENSPON 2004: 96).
El
término anorexia proviene del siglo pasado, y surgió con el fin de
descubrir el porqué del rechazo a la alimentación y estuvo
primeramente relacionada con una enfermedad orgánica. Se ha estudiado la
historia de la anorexia desde hace muchos años a través de la
historia y ha sido complejo identificar cuando ha sido el origen de la
enfermedad.
El primer caso reconocido (GREENSPON 2004) está ligado a la joven Friderada von
Treuchtlingen
en el año 895, quien se rehusaba a la ingesta de alimentos.
Posteriormente en el siglo XIII la princesa Margarita de Hungría fue
internada en un convento para dedicarse a la vida religiosa, sin
embargo ahí se dedicó al ayuno obteniendo después una conducta
compulsiva. Finalmente el caso de Santa Catalina de Sienna, y su
rechazo a la comida desde la infancia, la clasifican como un caso de
anorexia importante a través de la historia.
En
1689 la anorexia era definida como una condición que se manifestaba a
partir de la tristeza y la ansiedad, y se considera que las
descripciones de esta condición en aquella época coinciden plenamente
con la descripción de la enfermedad hoy en día.
En
1860 la enfermedad fue estudiada a profundidad, y explicada con
detalle a través de la publicación "Nota sobre una forma de delirio
hipocondríaco y caracterizado principalmente por el rechazo
alimentario", escrita por el Doctor francés Luís Víctor Marcé, quién
posteriormente denominó la enfermedad como anorexia nerviosa (GREENSPON
2004).
7. La anorexia hoy
Hoy
en día la anorexia nerviosa es clasificada como una enfermedad
psiquiátrica relacionada al deseo constante de bajar de peso, a un
temor exagerado a engordar, acompañada de una extrema pérdida de
apetito.
Las
personas que padecen de anorexia nerviosa, sufren de distorsión de la
imagen corporal caracterizándose también por el deseo de mantener
tallas y peso siempre por debajo de lo normal. En el caso de las
mujeres, la ausencia de la menstruación, o también denominada amenorrea,
significa un factor importante relacionado con la manifestación de
anorexia.
En
el mundo, alrededor de 70 millones de personas padecen trastornos
alimenticios según la organización oficial de trastornos de
alimentación mundial. Hoy ya se tiene incluso una clasificación mundial
de la anorexia.
El
primer tipo se llama restrictiva, relacionada únicamente a la
ausencia de la ingesta de alimentos, es decir al consumo calórico
diario muy por lo bajo de lo normal. Por otro lado, está la anorexia
purgativa, reconocida como un segundo tipo relacionado de igual manera a
la ausencia de ingesta de alimentos, pero también acompañado de la
posterior provocación del vómito, es decir, el bajo consumo calórico
diario es también eliminado por el vómito, provocando un daño mucho
más significativo en la persona que padece la enfermedad, debido al
desgaste físico que implica el vómito constante.
Esta
clase de anorexia también puede caracterizarse por el consumo de
laxantes, purgantes, enemas, y diuréticos en exceso con el fin de
adelgazar. En ambas clasificaciones de la enfermedad las pacientes
niegan padecer alguna clase de trastorno alimenticio, debido a que
consideran que su comportamiento es normal, debido a esto en la
mayoría de los casos las pacientes se niegan a recibir tratamiento
para combatir la enfermedad.
8. Factores que manifiestan anorexia
Es
importante comprender que la manifestación de trastornos alimenticios
se debe a variados factores, que operan de distinta manera. Se
consideran tres factores que pueden ser causantes de la manifestación
de trastornos alimenticios.
El
papel que juega la autoestima en este punto es fundamental, porque es
este el factor que moldeará la personalidad del individuo,
convirtiéndola o no en una persona vulnerable o no a padecer
trastornos de conducta alimentaria, "Una autoestima baja provoca que los
trastornos alimenticios afecten prioritariamente a las niñas,
porque según parece, su percepción está más orientada a los valores
relacionales más que hacia los valores" (STREIGEL MOORE y COL en LÓPEZ
2006: 32).
El
rol de la familia en la manifestación de trastornos alimenticios es
fundamental, debido a que muchas veces se puede deber a la disfunción
familiar en la que está inmersa la paciente. Esto se debe a que una
familia disfuncional, puede generar inestabilidad emocional,
convirtiendo de esta manera en una persona vulnerable a verse afectada
por una enfermedad de conducta alimentaria. "En las familias de
pacientes anoréxicos, tiende a haber más casos de depresión,
alcoholismo, y trastornos del comportamiento alimentario. Ciertos
errores educativos, cierta conflictividad en sus relaciones, cierta
confusión en la delimitación de las funciones de cada uno puede
predisponer a la anorexia nerviosa" (LÓPEZ 2006: 38)
Finalmente
el papel sociocultural es de gran importancia porque definirá algunas
actividades de riesgo, como también reproducirá un modelo social, que
se va a ver transmitido a través de los medios de comunicación.
Es
importante mencionar que el papel socio cultural es fundamental,
porque es a partir de este mismo que se manifiestan las presiones
sociales por cumplir con los determinados estándares de belleza y éxito.
"La actual difusión de los trastornos de alimentación no puede
entenderse sin tomar en consideración los factores sociales y
culturales que las explican. Sin ellos seguramente no existiría tal
epidemia" (TORO 1996 en LÓPEZ 2006: 40).
Conclusión
El
problema de los trastornos de alimentación ha estado presente en
nuestra sociedad desde hace mucho tiempo atrás. Si bien no se puede
determinar precisamente su origen, se puede decir que siempre ha estado
ligado a la estética corporal, al perfeccionismo y a la obsesión por
conseguir cumplir con un estándar de belleza planteado socialmente.
Podemos
ver como el papel de la delgadez en la sociedad ha ido evolucionando y
modificándose a través de la historia, siempre de la mano de la moda,
y de las clases sociales que plasman los estereotipos de sociedad
perfecta. Podemos decir entonces, que a conveniencia de las élites, de
los poderes económicos, y sociales, a través de una denominada
hegemonía, se han planteado en la sociedad los patrones de éxito y
belleza.
Estos
patrones y estándares de belleza, han sido reproducidos a través de
los medios de comunicación, influenciando a mujeres en todo el mundo,
especialmente a aquellas más vulnerables, manifestando en muchos casos
enfermedades de trastornos de alimentación.
La
influencia de los medios ha sido estudiada desde ya muchos años
atrás, comenzando por la teoría de la aguja hipodérmica que nos
plantea la capacidad de los medios de condicionar el accionar social a
través de la reproducción de mensajes a través de los medios.
Por
otro lado podemos decir que la cultura y las prácticas culturales,
han sido también quienes han reproducido los patrones de belleza
establecidos en la sociedad. Esto a partir de un habitus, donde el
comportamiento social ya es condicionado desde una temprana edad. La
constante busca y lucha por obtener distintos capitales también juega
un rol importante como también la violencia simbólica a la que se
encuentran expuestas las mujeres si no están a la altura de los
patrones de belleza planteados en la sociedad.
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